Desigualdades de género entre hombres y mujeres: ¿cómo se manifiestan y qué se puede hacer?
Renunciar a una formación porque no tienes con quién dejar a tus hijos, ver cómo se cuestiona tu capacidad para un puesto por ser mujer o asumir que las tareas de casa te corresponden. Las desigualdades de género pueden aparecer en situaciones cotidianas, incluso en algunas que hemos aprendido a considerar normales.
Ponerles nombre permite entender de dónde vienen y qué puede cambiar. En este artículo encontrarás ejemplos para reconocerlas, una explicación de los planes de igualdad y recursos de In Género a los que puedes acudir.
¿Cuáles son las desigualdades de género entre hombres y mujeres?
Las desigualdades de género son diferencias en el acceso a oportunidades, recursos y derechos vinculadas al género. Aunque la ley reconoce la igualdad entre mujeres y hombres, en la práctica siguen existiendo barreras que afectan al empleo, los ingresos, el tiempo disponible o la participación en las decisiones.
Muchas están relacionadas con los roles de género: las ideas que aprendemos sobre cómo deben comportarse las mujeres y los hombres. Se transmiten en la familia, la escuela, los medios de comunicación o el entorno laboral, y pueden influir en lo que se espera de cada persona.
Por ejemplo, si se da por hecho que una mujer estará más pendiente de su familia que de su trabajo, ese prejuicio puede perjudicar sus oportunidades profesionales. Si además asume casi todos los cuidados, tendrá menos tiempo para formarse o buscar otro empleo. Así, unas desigualdades pueden reforzar otras.
Ejemplos de desigualdad entre hombres y mujeres en la vida cotidiana
A veces se trata de un trato discriminatorio evidente; otras, de costumbres o decisiones que parecen neutrales, pero tienen consecuencias diferentes:
- Cuidados y tareas domésticas. Cuando recaen principalmente sobre las mujeres, reducen el tiempo que pueden dedicar al trabajo remunerado, al descanso o a sus propios proyectos. La corresponsabilidad supone repartir tanto las tareas como su organización: recordar citas, prever necesidades o coordinar horarios también requiere tiempo.
- Acceso al empleo y promoción. Considerar que una profesión es «de hombres» o presuponer que una mujer tendrá menos disponibilidad por sus responsabilidades familiares puede condicionar una contratación o un ascenso.
- Diferencias de ingresos. La concentración de mujeres en sectores peor remunerados, las jornadas parciales y las interrupciones laborales por cuidados influyen en la desigualdad salarial. Por eso, la diferencia media de ingresos entre mujeres y hombres no equivale necesariamente a comparar dos salarios por el mismo puesto y jornada.
- Estudios y profesiones. Los mensajes sobre qué se le da mejor a cada género pueden influir en las opciones que una persona se plantea. En España persisten diferencias importantes en la presencia de mujeres y hombres en distintas ramas de formación profesional.
Estas experiencias varían según las circunstancias de cada persona. La interseccionalidad ayuda a entender cómo el género, el origen, la situación económica o administrativa se entrelazan y pueden generar barreras específicas.
Una mujer que busca empleo en un país distinto al de origen, por ejemplo, puede encontrar prejuicios por ser mujer y migrante, además de dificultades con el idioma o el reconocimiento de sus estudios. Mirar estas circunstancias en conjunto permite ofrecer una orientación más ajustada a sus necesidades.
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Descargar AppEstos son los planes de igualdad y sus oportunidades
Los planes de igualdad sirven para identificar desigualdades dentro de una organización y establecer medidas para corregirlas. Parten de un diagnóstico que revisa cuestiones como la contratación, la formación, los salarios, la promoción profesional, la conciliación y la prevención del acoso sexual y por razón de sexo.
Su utilidad está en traducir los problemas detectados en actuaciones concretas. Por ejemplo, revisar los criterios de selección para evitar prejuicios, facilitar que toda la plantilla pueda participar en la formación o mejorar las condiciones para conciliar. El seguimiento permite comprobar si esas medidas funcionan y ajustarlas cuando sea necesario.
Las políticas públicas también pueden intervenir sobre las causas de la desigualdad. El Plan Corresponsables, por ejemplo, contempla servicios de cuidados y acciones para fomentar un reparto equilibrado de las responsabilidades. Su alcance es distinto al de un plan interno: actúa sobre necesidades de las familias y de la comunidad.
El Plan de Igualdad de In Género: compromiso dentro de la asociación
El Plan de Igualdad de In Género se aplica a la plantilla de la entidad. Entre sus objetivos están:
- Mejorar la igualdad de oportunidades en el empleo.
- Promover la formación.
- Mejorar las condiciones laborales.
- Incentivar la conciliación y la promoción profesional.
El documento también vincula el cuidado de las relaciones laborales con la calidad del trabajo y sus beneficios para las personas atendidas. Para avanzar en esos objetivos, contempla mecanismos de seguimiento y evaluación.
Qué apoyo puedes encontrar en In Género
Si ejerces la prostitución o eres víctima de trata con fines de explotación sexual, puedes consultar los proyectos de atención integral de In Género. Incluyen acompañamiento social y sanitario, asesoramiento jurídico e inserción sociolaboral. El equipo puede informarte sobre los servicios disponibles en tu territorio y valorar contigo cuáles responden a lo que necesitas.
¿Te planteas empezar una formación o buscar empleo? La orientación sociolaboral puede ayudarte a reconocer tus capacidades, preparar el currículum y organizar los siguientes pasos según tus metas.
También tienes a tu disposición la App Nosotras, donde puedes localizar recursos sociales, sanitarios, jurídicos, de empleo y formación, entre otros.
Conocer tus derechos y encontrar apoyo
No siempre es fácil distinguir si lo que te ocurre responde a un problema puntual o a una situación de discriminación. Puedes pedir orientación sin tenerlo resuelto de antemano: explicar qué ha pasado y qué necesitas es un punto de partida.
Si quieres conocer a la asociación o consultar qué acompañamiento podemos ofrecerte, contacta con In Género. La atención debe partir de tus circunstancias, respetar tus decisiones y ayudarte a valorar tus opciones.
Reducir las desigualdades exige cambios en las instituciones, las organizaciones y la forma de repartir las responsabilidades. No depende únicamente del esfuerzo de cada mujer.
